A los bots por que son los unicos que me leen
sábado, 12 de febrero de 2011
-¡Peg!
-¿Quién habla?
-¡Soy yo! ¡Yo!
-Te oigo raro, tan lejos.
-Estoy lejos.
-Estás vivo, gracias a dios.
-Por supuesto.
-Tuve un presentimiento horrible anoche. No pude dormir.
-¿A qué hora, Peg? ¿A qué hora?
-A las 4 de la mañana ¿Por qué?
-¡Que increíble!
-¿Por qué?
-Por nada. Yo tampoco pude dormir ¿Cómo está México?
-Lleno de muertes.
-¿Enserio serio? Creí que sólo estaban acá.
-¿Cómo?
-Nada. ¡Que bueno oír tu voz!
-Di algo.
Dije algo.
-¡Dímelo otra vez!
-¿Por qué gritas, Peg?
-No lo sé. Bueno, sí lo sé. ¿Cuándo me pedirás que me case contigo?
-Peg- dije desalentado.
-¿Cuándo?
-¿Con 30 dólares a la semana, 40 cuando tengo suerte?¿Y algunas semanas sin nada; y otras veces sin nada durante meses?
-Haré votos de pobreza.
-Seguro.
-Claro que sí. Volveré a casa en 10 días y cumpliré mi palabra.
-10 días, 10 años.
-¿Por qué siempre tienen que ser las mujeres las que pidan las manos a los hombres?
-Porque somos más cobardes y tenemos más miedo que ustedes.
-Yo te protegeré.
-¿te acuerdas de mi cara?-pregunto Peg de pronto.
-¿Cómo?
-La recuerdas, ¿no? Porque hace una hora pasó algo horrible. No podía recordar la tuya ni siquiera sabía el color de tus ojos. Y pensé que había sido un tonta en no haber traído tu foto. Se me había borrado todo. Eso me asusto pensar que puedo olvidarte. Tú jamás me olvidarás, ¿no?
No le dije que precisamente el día anterior había olvidado el color de sus ojos ni le conté como eso me había dejado sobresaltado durante una hora y que fue como una especie de muerte, sin saber quién había muerto primero, Peg o yo.
-¿Te ayudo mi voz?- le pregunté.
-Sí.
-¿Estoy allá contigo?¿Ves mis ojos?
-Sí.
-Por amor de dios lo primero que quiero que hagas en cuanto colguemos es que me mandes una foto tuya por correo. No quiero volver a tener miedo.
-lo único que tengo es una foto instantánea espantosa que me costó sólo 25 centavos…-contesto Peg.
-¡Mándamela!
-No debí haber venido acá dejándote solo allá, sin protección.
-Me tratas como si fuera tu nene.
-¿Acaso no lo eres?
-No lo sé. Dime, Peg ¿el amor puede proteger a la gente?
-Tiene que proteger. Si no te protege, jamás se lo perdonaré a Dios. Sigamos hablando. Mientras hablemos, el amor está allá contigo y tú estás bien.
Etiquetas: -



0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio